ALMA MONTESSORI es un Espacio Montessori Bilingüe (Inglés-Español) destinado a niños/as de 1 a 6 años, fruto de la larga experiencia Montessoriana de sus promotoras, tanto con bebés y niños/as, como formando a educadores y familias en la filosofía Montessori.

Disponemos de un amplio y luminoso espacio de 240 m2  en el Centro de Gijón ( C/ Libertad 4,  bajo).

Dirigido a padres y madres con deseo o necesidad de que sus hijos e hijas ocupen parte de su tiempo en compañía de otros niños y niñas en un ambiente respetuoso de aprendizaje activo, basado en la pedagogía Montessori, que en nuestro caso es bilingüe (español-inglés), por la  gran capacidad innata del niño para aprender en esta etapa, siempre que tenga a su alrededor un entorno rico en experiencias y oportunidades (“mente absorbente”).

Ofertaremos un horario de 8:00 a 16:00 con diferentes opciones a elegir, de 2 a 8 horas.  Ratios reducidos. Adaptación individualizada. 

Nuestras características diferenciadoras son:

AMBIENTES Y GUÍAS MONTESSORI: Ambientes de Aprendizaje activo basados en la Pedagogía Montessori, con Guías Montessori tituladas y especialistas en educación, que permitirán desarrollar el potencial que cada niño tiene, fomentando asimismo la autonomía y la confianza en sí mismos, en un ambiente respetuoso y acorde con sus necesidades.

BILINGUISMO (Español / Inglés): En nuestros ambientes los niños absorberán el inglés de manera natural, del mismo modo y al mismo tiempo que aprenden su lengua madre, al estar presente en el Ambiente profesorado nativo o bilingüe con formación Montessori, que les permitirá integrar el inglés como segunda lengua.

Asimismo otros aspectos, como el desarrollo  natural de la expresión artística y musical del niño (enfoque “Reggio Emilia”), la educación emocional,  la disciplina positiva, y la puesta en contacto del niño con su cuerpo y mente (dinámicas de yoga, mindfulness, etc.), cobran también gran importancia en nuestro proyecto.

Y todo ello en un ambiente de libertad y respeto, que busca la motivación del niño, y favorece el aprendizaje y desarrollo personal.

 

“Para educar hace falta emocionar” (María Montessori)